Alberto Contador y la “sombra” de la Operación Puerto.
Por primera vez en la historia de nuestro país un ciclista conquista las tres grandes vueltas por etapas, engrosando un palmarés en el que sólo están algunos de los más grandes de todos los tiempos. No ha sido fácil la carrera de Alberto Contador. En este post intentaremos conocer un poco más de este ciclista, todo aquello que no es comentado por la popularidad de los medios.
En la Vuelta a Asturias de 2004 sufrió una caída que a punto estuve de costarle la vida, desde luego son extremecedoras las imágenes. Como consecuencia de la misma tuvo que ser operado de un cavernoma cerebral congénito en el Hospital Ramón y Cajal de Madrid. A pesar de ello, parece que el ciclismo, deporte de épica haya donde los haya, tiene guardada una página de gloria para los que más difícil han tenido la sobrevivencia.
Posteriormente en la primavera de 2006 y mientras seguía en la disciplina de Manolo Sáiz, se produjo el que para mí, es el hecho deportivo político más bochornoso y aberrante de la historia de este país: la Operación Puerto. Habría que preguntar que pasó por la cabeza de los señores que la auspiciaron, pues no se han despejado todas las incógnitas que provocaron la misma. En ella se detuvo a Manolo Sáiz y al doctor Eufemiano Fuentes, éste último como máximo responsable de una trama de dopaje a nivel mundial. Durante esos días el deporte español estuvo conmocionado por lo que podía ocurrir, se hablaba de que el doctor Fuentes trataba no sólo a ciclistas, sino también a atletas, futbolistas, tenistas…
Tal fue la alarma que tuvo que acudir a un programa de radio, El Larguero de la Cadena Ser, quizás no eligió el medio correcto, pues si bien sus explicaciones parecían convincentes para aquellos que somos ignorantes de la medicina, para los encargados del programa no lo fueron. El Larguero en línea con el admirado para ellos, Secretario de Estado para el Deporte, Jaimie Lissavetzky, a la postre autor intelectual de la Operación Puerto, se ensañó de una forma brutal con el doctor Fuentes, algo a lo que este medio nos tiene acostumbrado (David Vidal, Javier Clemente, Manolo Sáiz…). Pues bien, tras mucho ruido y pocas nueces, los imputados en esta trama, como no podía ser de otra forma quedaron absueltos, pues si bien el dopaje por aquellas frechas no era considerado delito, tampoco se demostró que estos señores causaran leiones o pusieran en peligro la vida de otros.
Las consecuencias de la Operación Puerto han sido destructivas para la imagen del ciclismo, pero sobre todo para las personas, gente que se ha desprestigiado y condenado sin haber hecho nada al respecto. En este sentido Eufemiano Fuentes, Manolo Sáiz y José Ignacio Labarta, entre otros, han visto arruinada su carrera deportiva, poniendo en duda todos los triunfos que lograron hasta la fecha. Acabamos de comentar el desprestigio que tuvo para estos señores la citada trama, pero igualmente hemos de analizar lo que ocurrió con los ciclistas. Por todos es sabido, y no por ello menos degradante para la integridad personal y humana, que un ciclista puede ser castigado por meros indicios y sospechosas. Así las cosas, fueron excluidos casi de por vida y como apestados un importante número de profesionales, entre los más destacados dos de los líderes del pelotón internacional: Ivan Basso y Jan Ullrich; así como otros conocidos ciclistas como Oscar Sevilla, Paco Mancebo o Santiago Botero.
Analizada someramente la bochornosa Operación Puerto, casi todos os preguntaréis, ¿y que tiene que ver Alberto Contador en todo esto? Pues bien señores, como imagino que sabrán el diario El País filtró algunos de los nombres de los implicados en la Operación Puerto, obviamente no lo hizo de futbolistas, pues ellos están tocados por la divinidad. Entre esos apestados se encontraba Alberto Contador y Vicente Ballester, ciclista por aquel entonces de Kelme. En la entrevista que hemos citado en El Larguero, el doctor Fuentes dijo que estos señores no sabía quienes eran, ni siquiera los había visto en su vida.
Las declaraciones de Eufemiano sirvieron para que los nombres de Alberto Contador y Vicente Ballester se limpiaran de la trama de dopaje. Unos años después el pinteño se ha convertido en el ciclista sensacional que apuntaba en los inicios, destacando quizás como el mejor especialista en la actualidad para las grandes vueltas. A pesar de ello es obvio que a todos nos hubiera gustado que Ivan Basso y Jan Ullrich estuvieran compitiendo, y ver que habría hecho Contador con ellos. Bueno, al fin y al cabo eso es algo que nunca sabremos, por lo que sólo me queda recalcar la figura dentro y fuera de la carretera de este luchador que debería marcar una época en el ciclismo mundial, pero por favor, que nadie le compare con Induráin, Armstrong… y demás mitos de la bicicleta, ya que nadie sabe lo que le va a deparar el futuro, ni lo que sucederá en el ciclismo en los próximos años.
Septiembre 28, 2008 a 11:19 pm
me mola este blog
un saludo