Fernando Alonso, ¿héroe o villano?
Fernando Alonso pasará a la historia por ser el primer español en conseguir el campeonato del mundo de pilotos de la glamurosa fórmula 1. En este post trataremos la evolución como persona, la influencia de la prensa en su carrera y el estrépito al que todo ello le han visto abocado.
El asturiano llegó al difícil mundo de la fórmula 1 tras más que un discreto paso por la fórmula 3000, una de las antesalas oficiosas del gran circo automovilístico. Para ser piloto de un equipo, a diferencia de otros deportes en los que los más capacitados son los que llegan, hay una puja o subasta de empresas que les representan.
España nunca se ha caracterizado por tener una gran cantidad de pilotos de fórmula 1, ya que la economía estatal no ha sido de las más boyantes a nivel mundial, salvo determinadas empresas que son las que han propiciado la llegada de pilotos al gran escalafón. En este sentido sería Telefónica la gran mecenas de Alonso, cual familia Medicci se tratara, la que apostaría una importante cantidad de dinero primero en Minardi y posteriormente en Renault.
Tocado por el oportunismo de la telecomunicadora española, el tímido e introvertido Alonso debutaría en 2001 con la modesta Minardi, siete años después y tras dos campeonatos del mundo de pilotos poco queda de aquel modesto españolito medio y de bien que paseaba con honradez y esfuerzo la roja y gualda por todos los circuitos del mundo.
El éxito, y sobre todo la influencia de la polémica prensa española, han convertido al asturiano en un
monstruo que dificilmente puede aguntar cualquier escudería. Son innumerables sus salidas de tono y bravuconerías desde que fue campeón por primera ocasión, lo que le ha ocasionado diversos problemas en Renault y McLaren, además de muy mala fama entre los equipos del paddock. A pesar de ello, y de dar un paso atrás, hoy el periodismo castellano continúa con la leyenda del mártir que no es entendido por las grandes escuderías, ni que decir tiene por il cavallino rampante.
La actitud del piloto y de la prensa ha creado la mayor animadversión hacía un deportista español de la historia, lo que es indudable es su calidad como piloto, quizás uno de los mejores, pero su persona dista mucho de aquel post adolescente que llegó a la fórmula 1. Como diría el clásico, entre todos lo mataron y él solito se murió.
Octubre 10, 2008 a 10:12 am
Bueno, esta creo que es una nueva batalla de tu cruzada personal contra Fernando Alonso, “Frenando Alonso” para los graciosos.
A mi realmente Alonso me la pela aunque podría decir abiertamente que “me cae bien”, me parece razonablemente simpático, profesional y comedido.
Yo he formado mi opinión sobre este tema en base a lo mismo que tú. Los pocos minutos al año que Alonso aparece en la tele y las pocas notas de prensa que, realmente, apenas leo.
La mayoría de gente con la que hablo tiene la misma opinión tú. Todas las opiniones le tildan de lo mismo. Entonces, ¿porque todos han notado este cambio del que hablas y yo ni me he enterado?
Casualmente, todos los que profesan esta segunda linea de investig… … ups ! perdona Acebes! , de opinión leen a diario la prensa deportiva nacional… Que curioso.
Pep, creo que eres víctima de lo mismo que criticas en este blog. Todos sabemos lo fácil que le resulta a los medios de comunicación orientar la opinión del españolito de a pie….
Sin ir más lejos yo odio a Luis Aragonés y aun no se porque ¿?
Parece ser que la prensa nacional ha ido modelando la personalidad de Alonso tras páginas y páginas de teletipos. No se a que razones responderá esto, cada cual tendrá las suyas. Y algunos habéis caído.. en fin..
Seguiremos dejando que el AS, o el MARCA, o EL PAIS, o EL MUNDO piensen por nosotros,
que ya tenemos bastante con lo nuestro
Viva la virgen, rataplán
Octubre 22, 2008 a 11:45 am
Mi voto: Villano